Por qué muchas estrategias fracasan antes de empezar

Planes estratégicos hay muchos; estrategias que se ejecuten, bastantes menos. Uno de los errores más comunes es confundir la elaboración del documento con la estrategia en sí.

En Dagda vemos con frecuencia planes ambiciosos que nacen sin responsables claros, sin indicadores realistas o sin conexión con la estructura real de la organización. El resultado es previsible: documentos bien redactados que acaban olvidados en un cajón.

Una estrategia eficaz debe ser comprensible, asumible y accionable. Si no puede explicarse con claridad ni traducirse en decisiones concretas, difícilmente servirá para guiar la acción. El trabajo de consultoría consiste, en gran parte, en bajar la estrategia al terreno real.

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